Este verano, Nueva York da un paso importante hacia la equidad y la seguridad con un programa que beneficiará a cerca de 18,000 estudiantes de segundo grado en los cinco condados. Gracias a una inversión de 5.5 millones de dólares anunciada por el alcalde Eric Adams, las familias podrán acceder a clases gratuitas de natación, eliminando barreras económicas y estructurales que han limitado el acceso a este tipo de formación esencial.
Un programa que salva vidas Las clases se llevarán a cabo en piscinas de escuelas públicas y centros comunitarios, ofreciendo a los niños no solo la oportunidad de aprender a nadar, sino también de adquirir principios básicos de seguridad acuática. Según el vicealcalde Jeffrey Roth, “este verano, cada estudiante de segundo grado en este programa tendrá la oportunidad de aprender a nadar sin costo alguno. Y eso salva vidas”.
Impacto económico y social Además de promover la seguridad, el programa representa un ahorro significativo para las familias, estimado en más de 1.3 millones de dólares en total. “La seguridad en el agua no debe depender del código postal”, enfatizó el alcalde Adams, destacando que esta iniciativa prioriza a comunidades que históricamente han enfrentado barreras para acceder a servicios recreativos.
Más allá de la natación El concejal Francisco Moya subrayó que estas clases gratuitas significan mucho más que aprender a nadar. “Significan seguridad, confianza y equidad para nuestras comunidades”, afirmó. Este programa no solo busca reducir el riesgo de incidentes en playas y piscinas, sino también fomentar la confianza y el desarrollo personal de los niños.
Inscripciones abiertas pronto Las familias interesadas podrán inscribir a sus hijos a través de los canales oficiales del Departamento de Parques de la ciudad en las próximas semanas. Este programa es una oportunidad única para garantizar que más niños disfruten de un verano seguro y lleno de aprendizaje.
Nueva York reafirma su compromiso con la seguridad y la equidad, ofreciendo a miles de estudiantes una habilidad que no solo es recreativa, sino también vital. ¡Un verano más seguro y accesible está en camino!